Las mujeres avanzan en el cine español, pero siguen rodando con menos recursos

Informe CIMA sobre las mujeres en el cine español y la desigualdad de recursos

Las mujeres en el cine español ganan terreno, pero siguen rodando con menos recursos. La última radiografía de la industria dibuja una paradoja difícil de ignorar: su presencia en los principales puestos de responsabilidad alcanza el 39 %, mientras que el coste medio reconocido de las películas dirigidas por ellas es un 51,43 % inferior al de las dirigidas por hombres. La cuestión ya no es únicamente quién consigue contar una historia, sino con qué medios puede hacerlo.

Las cifras proceden del 11.º Informe Anual de CIMA, la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales, presentado en septiembre de 2026 y dedicado a la situación del largometraje español en 2025. Su lectura permite celebrar el avance sin confundirlo con una igualdad plenamente alcanzada.

Imagen sobre las mujeres en el cine español y la brecha de recursos en la industria cinematográfica
El Informe CIMA 2025 señala que las mujeres ocupan el 39 % de los principales cargos del largometraje español.

Más mujeres en el cine español, pero lejos de los puestos de mayor poder

En 2015, las mujeres ocupaban el 26 % de los principales cargos de responsabilidad del largometraje español. Una década después, ese porcentaje se sitúa en el 39 %. Son trece puntos de progreso, un cambio significativo en un sector cuya estructura profesional ha estado históricamente dominada por hombres.

Sin embargo, el promedio esconde diferencias importantes. Cuando el informe se concentra en los tres ámbitos que deciden buena parte del rumbo de una película —dirección, guion y producción—, la presencia de mujeres desciende al 30 %. La participación femenina es muy elevada en vestuario (83 %) y maquillaje y peluquería (78 %), pero mucho menor en dirección de fotografía (21 %) y dirección (29 %). La distribución de oportunidades continúa marcada por fronteras profesionales que no deberían darse por naturales.

La gran brecha: 1,74 millones de euros por película

El dato más revelador aparece al examinar el dinero. En la muestra económica estudiada, con 41 largometrajes dirigidos por mujeres, 41 por hombres y uno de dirección mixta, el coste medio reconocido de una película dirigida por una mujer fue de 1,64 millones de euros. En las dirigidas por hombres alcanzó los 3,38 millones. La distancia es de 1,74 millones de euros por título, equivalente a un 51,43 % menos.

Conviene precisar qué mide la cifra: se trata de costes medios reconocidos en la muestra analizada, no de una afirmación sobre todas y cada una de las producciones españolas. Aun con esa cautela, la desigualdad económica resulta contundente. Disponer de menos recursos puede condicionar los días de rodaje, la contratación de equipos, la ambición técnica y la capacidad de promoción de una obra. Esa relación es una consecuencia razonable de la financiación disponible, no una medición directa de cada uno de esos efectos en el informe.

El acceso al respaldo de las televisiones tampoco es equilibrado: según CIMA, solo el 36 % de las películas apoyadas por las generalistas están dirigidas por mujeres. La presencia en la industria, por tanto, no garantiza por sí sola el mismo acceso a los circuitos de financiación y difusión.

Cuando una mujer lidera, también cambia el equipo

Hay otro hallazgo que invita a mirar más allá de los porcentajes de dirección. Cuando una película está dirigida exclusivamente por mujeres, ellas representan el 53 % del resto del equipo, frente al 42 % en las dirigidas exclusivamente por hombres. Si la producción está liderada solo por mujeres, su presencia en los demás puestos llega al 55 %, frente al 40 % cuando producen exclusivamente hombres.

Estos resultados muestran una asociación entre liderazgo y composición de los equipos; por sí solos no prueban que una cosa cause automáticamente la otra. Pero sí sugieren que ampliar las oportunidades de decisión puede ir acompañado de espacios profesionales más diversos.

El reconocimiento empieza a cambiar el relato

El informe también ofrece motivos para el optimismo. Directoras y guionistas obtuvieron el 46 % de los reconocimientos examinados en premios y festivales, frente al 11 % de hace diez años. La visibilidad artística avanza con más rapidez que la igualdad económica, una diferencia que merece atención: ganar presencia en los certámenes no equivale necesariamente a disponer de las mismas condiciones para desarrollar el siguiente proyecto.

En Sinergia Cultura ya abordamos las nuevas voces del cine español y la importancia de una mirada propia. Los datos de CIMA añaden una pregunta decisiva a aquella reflexión: ¿puede hablarse de verdadera igualdad creativa si unas cineastas tienen que hacer más con muchos menos recursos?

El avance de las mujeres en el cine español es real, como muestran las cifras de participación y reconocimiento. La brecha presupuestaria también lo es. Celebrar lo primero y exigir respuestas para lo segundo no constituye una contradicción: es, precisamente, la manera de tomarse en serio ese progreso.

Fuente: CIMA, presentación del 11.º Informe Anual sobre la representación de las mujeres en el largometraje español (2025).

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